Jardín de invierno de macadán
Macadam Winter Garden5311 Calle 144 Sur
Tukwila, Washington
Escondido en Tukwila, el Macadam Winter Garden es un remanso de paz donde siempre hay algo en flor, incluso en pleno invierno. Este parque, diseñado con esmero, cuenta con una variada colección de plantas, arbustos y árboles que mantienen el paisaje lleno de color y textura durante todo el año. Galardonado con el premio al «Mejor parque» de la Asociación de Parques y Ocio de Washington en 2007, este jardín se ha ganado un reconocimiento silencioso por su belleza y su diseño cuidado. Los visitantes suelen destacar el aire fresco y fragante y la sensación de calma que se apodera de ellos mientras deambulan por sus sinuosos senderos, descubriendo algo nuevo a cada paso.
Lo más destacado del jardín
Senderos y elementos con encanto: los sinuosos senderos, un pintoresco puentecito y el suave tintineo de las campanas de viento crean una atmósfera de cuento de hadas que invita a recorrerlo sin prisas. Un pequeño arroyo bordeado de hierba alta aporta movimiento y textura, realzando la sensación de tranquilidad, casi meditativa, del jardín.
Belleza durante todo el año: a diferencia de la mayoría de los jardines, que alcanzan su máximo esplendor en primavera o verano, el Jardín de Invierno de Macadam brilla en los meses más fríos, con plantas que florecen en invierno, como los hamamelis, que aportan inesperados toques de color y vida.
Guía completa de plantas: unos carteles informativos describen con detalle los árboles, arbustos, plantas perennes y céspedes, lo que resulta perfecto para los visitantes curiosos y los jardineros noveles.
Árboles y arbustos emblemáticos: No te pierdas las plantaciones más destacadas, como el delicado Amelanchier, los impresionantes abedules y los arbustos cuidadosamente seleccionados que constituyen la base de la belleza estacional del jardín.
El ambiente del «
» de Macadam: tranquilo, perfumado y con un toque mágico, el «Winter Garden» de Macadam parece un secreto. Los suaves sonidos de las campanas de viento y del agua que fluye se mezclan con el aroma terroso de las plantas, creando una experiencia sensorial relajante.